Si es un trabajador doméstico —por ejemplo, cocinero, jardinero, o niñera— y gana $2,200 en efectivo o más de un solo empleador durante el 2020, ese empleador debe deducir impuestos de Seguro Social y Medicare de su salario. Al finalizar el año, el empleador informará sus ganancias al Seguro Social.

Si durante el 2020 gana menos de $2,200* de ese empleador, esas ganancias no estarán cubiertas ni se informarán.

Las ganancias para trabajadores domésticos que tienen menos de 18 años de edad (como aquellos que cuidan niños) están exentas de los impuestos de Seguro Social y Medicare a menos que el trabajo doméstico sea la ocupación principal de esa persona.